Cada Coach tiene su personalidad  y estilo, y eso hace que todos tengamos nuestra marca personal, con la que el cliente debe sentirse cómodo.

En mi caso, tras formarme como Coach, me hice Terapeuta Floral Evolutivo, sabiendo que las Flores de Bach son el complemento perfecto tras una sesión de Coaching.

Por lo tanto, en mis sesiones llegar al conocimiento profundo tanto de la personalidad como del alma del cliente son vitales para alcanzar el éxito de la terapia y conseguir mediante el Autoconocimiento (recursos, creencias, valores, etc.), el Aprendizaje ( ¿quien soy? ¿qué quiero?  cambio de hábitos ) y la Secuencia Floral ( que prepararé personalmente tras finalizar cada sesión ) acabar con la “enfermedad” o trastorno de la persona que viene a consulta y alcanzar el objetivo marcado en las sesiones.

Mi trabajo como Coach Evolutivo es, desde mi lado más emocional y  empático, acompañar a mi cliente en una búsqueda interior muy personal e intima para conseguir su objetivo.

Creo que la felicidad y una actitud positiva ante la vida y sus problemas, son contagiosas. Gracias a metodologías como el Coaching, la PNL, la Terapia Floral y otros tratamientos alternativos, como el Reiki, cada día tenemos el camino más fácil. Empieza a haber mas gente interesada en alcanzar sus metas, asumiendo su responsabilidad en el Qué, Cómo, Cuándo y Para qué de esas metas, y obteniendo resultados gracias a la motivación para alcanzar el éxito que nos dará la Felicidad.